Poesia

Gustavo Adolfo Becquer: Cuando entre la sombra oscura…

diciembre 22, 2018

«… La brilladora lumbre es la alegría;
la temerosa sombra es el pesar…»
GAB

Siempre en mi vida el poeta sevillano que murió un día como hoy.

«Cuando entre la sombra oscura…»

Rima LVIII

Cuando entre la sombra oscura
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,

dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?

Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,

dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?

Y en el luminoso día,
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver,

dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?

Gustavo Adolfo Becquer

De: «El libro de los gorriones» , Madrid, 1868
Recogido en: Gustavo Adolfo Becquer – Obras Completas
Ed. Catedra 2004©
ISBN: 978-84-3762141-0

Gustavo Adolfo Becquer, nació en Sevilla, a escasos metros de la Plaza de San Lorenzo, el 17 de Febero de 1836. Fue bautizado como no podía ser de otra forma en su Parroquia, la de San Lorenzo, Sede canónica del Gran Poder. Su padre era un conocido pintor costumbrista que murió cuando él tenía sólo cinco años; a los nueve años quedó también huérfano de madre y fue acogido por su madrina de bautismo, hasta que a los 17 años, viajó a Madrid en busca de fortuna.
Vivir de la literatura nunca fue fácil, por lo que se vio obligado a servir de escribiente en la Dirección de Bienes Nacionales, donde su habilidad para el dibujo era admirada por sus compañeros, pero motivó que fuera cesado al ser sorprendido por el Director haciendo dibujos de escenas de Shakespeare. De este modo volvió Gustavo a vivir de sus artículos literarios que eran entonces de poca demanda, por lo que alternó esta actividad con la elaboración de pinturas al fresco. Poco tiempo después encontró una plaza en la redacción de «El Contemporáneo» y fue entonces que escribió la mayoría de sus leyendas y las «Cartas desde mi celda».
En 1862 llegó a vivir con su hermano Valeriano Becquer, célebre en Sevilla por su producción pictórica, pero no por eso más afortunado que Gustavo; juntos vivieron al día, uno traduciendo novelas o escribiendo artículos y el otro dibujando y pintando por destajo. Mucho les costó a los hermanos salir adelante de su infortunio y con el tiempo lograron juntos una modesta estabilidad que les permitía a uno retratar por obsequio y al otro escribir una oda por entusiasmo.
En septiembre de 1870 murió Valeriano, siendo un duro golpe para Gustavo, que pronto enfermó, sin ningún síntoma preciso,  a una pulmonía  siguió una hepatitis que derivó a una pericarditis que pronto había terminar su vida, el 22 de diciembre de ese mismo año.

También de Gustavo Adolfo Becquer en este blog:

Gustavo Adolfo Becquer: Cerraron sus ojos…

«Gustavo Adolfo Becquer: Sacudimiento extraño…»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: Rima LXVI ¿De donde vengo?»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Bécquer: En la clave del arco ruinoso»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: Cerraron sus ojos…»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: De lo poco de vida que me resta…»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: Cuántas veces, al pie de las musgosas paredes…»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: El Rayo de Luna»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: Maese Perez el Organista»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer: Como en un libro abierto…»:AQUÍ

«Gustavo A. Becquer: El monte de las ánimas»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Becquer y sus Musas: El amor que pasa, Rima X»: AQUÍ

«Gustavo Adolfo Bécquer: Rimas IV – VII XIV – LII – LXX y LXXVIII»: AQUÍ

«Sevilla: La glorieta de Becquer en el Parque de María Luisa»: AQUÍ

«Sevilla: también llueve en la Glorieta de Becquer»: AQUÍ

«Homenaje a Gustavo Adolfo Becquer en el Parque de María Luisa: 14 de Febrero»: AQUÍ

Obra:

Las Rimas, obra que recogieron sus amigos, tras el incendio de la casa donde estas se guardaban, en las que se ve como el poeta va pasando por el proceso creador, el amor esperanzado, el desengaño y el dolor o la muerte.
Historia de los templos de España – 1857.
Cartas literarias a una mujer, 1860-1861.
Cartas desde mi celda – 1864.
Libro de los gorriones – 1868.

Leyendas:

El caudillo de las manos rojas, 1858.
La vuelta del combate, 1858.
La cruz del diablo, 1860.
La ajorca de oro, 1861.
El monte de las ánimas, 1861.
Los ojos verdes, 1861.
Maese Pérez, el organista, 1861.
Creed en Dios, 1862.
El rayo de luna, 1862.
El Miserere, 1862.
Tres fechas, 1862.
El Cristo de la calavera, 1862.
El gnomo, 1863.
La cueva de la mora, 1863.
La promesa, 1863.
La corza blanca, 1863.
El beso, 1863.
La Rosa de Pasión, 1864.
La creación, 1861.
¡Es raro!, 1861.
El aderezo de las esmeraldas, 1862.
La venta de los gatos, 1862.
Apólogo, 1863.
Un boceto del natural, 1864.
Un lance pesado.
Memorias de un pavo, 1865.
Las hojas secas.
Historia de una mariposa y una araña.
La mujer de piedra, inacabada.
Amores prohibidos.
El rey Alberto.

Teatro:

La novia y el pantalón
La venta encantada
Las distracciones
La cruz del valle
Tal para cual

Artículos:

Crítica literaria
El maestro Herold
La soledad
El Carnaval
La Nena
Las perlas
La mujer a la moda
La pereza
La ridiculez
Caso de ablativo
El grillito cantor

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