Poesia

Oscar Wilde: Casa de la ramera

octubre 16, 2018

“…el alba se levanta desde el mar
como una blanca dama de su lecho…”
OW

Recordando al poeta británico en el aniversario de su nacimiento:

“Casa de la ramera”

Seguimos la huellas de pies que bailaban
hacia la calle alumbrada de luna
y nos detuvimos bajo la casa de la ramera.

Adentro, por sobre estrépito y movimiento,
oímos los músicos tocando a gran volumen
el «Treues Liebes Herz» de Strauss.

Como formas extrañas y grotescas,
realizando fantástico arabesco
corrían sombras detrás de las cortinas.

Vimos girar los fantasmales bailarines
al ritmo de violines y de cuernos
cual hojas negras llevadas por el viento.

Igual que marionetas tiradas de sus hilos
las siluetas de magros esqueletos
se deslizaban en la lenta cuadrilla.

Tomados de la mano
bailaban majestuosa zarabanda;
y el eco de las risas era agudo y crispado.

veces un títere de reloj apretaba
la amante inexistente contra el pecho,
y otras parecía que querían cantar.

A veces una horrible marioneta
se asomaba al umbral fumando un cigarrillo
Como cosa viviente.

Entonces, volviéndome a mi amor dije,
«Los muertos bailan con los muertos,
el polvo se arremolina con el polvo».

Pero ella escuchó el violín,
se apartó de mi lado y entró:
entró el Amor en casa de Lujuria.

Súbitamente, desentonó la melodía,
se fatigaron de danzar el vals,
las sombras dejaron de girar.

Y por la larga y silenciosa calle
en sandalias de plata asomó el alba
como niña asustada.

Oscar Wilde

Traducción de E. Caracciolo Trejo

Poema original en inglés:

“The Harlot’s House”

We caught the tread of dancing feet,
We loitered down the moonlit street,
And stopped beneath the harlot’s house.

Inside, above the din and fray,
We heard the loud musicians play
The ‘Treues Liebes Herz’ of Strauss.

Like strange mechanical grotesques,
Making fantastic arabesques,
The shadows raced across the blind.

We watched the ghostly dancers spin
To sound of horn and violin,
Like black leaves wheeling in the wind.

Like wire-pulled automatons,
Slim silhouetted skeletons
Went sidling through the slow quadrille,

Then took each other by the hand,
And danced a stately saraband;
Their laughter echoed thin and shrill.

Sometimes a clockwork puppet pressed
A phantom lover to her breast,
Sometimes they seemed to try to sing.

Sometimes a horrible marionette
Came out, and smoked its cigarette
Upon the steps like a live thing.

Then, turning to my love, I said,
‘The dead are dancing with the dead,
The dust is whirling with the dust.’

But she–she heard the violin,
And left my side, and entered in:
Love passed into the house of lust.

Then suddenly the tune went false,
The dancers wearied of the waltz,
The shadows ceased to wheel and whirl.

And down the long and silent street,
The dawn, with silver-sandalled feet,
Crept like a frightened girl.

Oscar Wilde

Oscar Fingal O’Flahertie nació en Dublín, Irlanda, el 16 de octubre de 1854.
Está considerado como uno de los dramaturgos más importantes del Londres victoriano tardío, siendo además,  una celebridad de la época debido a su gran ingenio. Sin embargo su reputación se vio arruinada tras ser condenado a dos años de trabajos forzados tras un juicio en el que se le acusó de indecencia grave, por una comisión inquisitoria de actos homosexuales.
Hasta los nueve años su educación fue en casa, ingresando en 1864 en la Portora Royal School de Enniskillen, en el condado de Fermanagh (Irlanda),estudiando en ella  hasta 1871. A lo largo de esta etapa murió su hermana Isola. Esta muerte prematura inspiró a Wilde a escribir su poema:
Recibió una gran influencia de John Ruskin y Walter Pater, escritores que defendían “la importancia central del arte en la vida”
El mismo reflexionó irónicamente sobre este punto de vista en “El retrato de Dorian Gray” en el que escribía:”Todo arte es más bien inútil”
Adquirió renombre especialmente por el papel que desempeñó en los movimientos estéticos y decadentes, comenzando  a llevar el pelo largo y a desdeñar abiertamente los deportes llamados “masculinos”, así como decorando su cuarto del College con plumas de pavo real, lilas, girasoles, porcelana erótica y  objetos de arte. Su comportamiento excéntrico frente a la norma masculina le costó que lo arrojaran  al río Cherwell además de que le destrozaran su cuarto (que aún se conservan como salas para estudiantes del College). Este culto se difundió en algunos segmentos de la sociedad hasta el punto  que “las actitudes lánguidas, las vestimentas exageradas y el esteticismo en general se convirtieron en una pose reconocida”.
En 1884, contrae matrimonio con Constance Lloyd, hija de un rico abogado de Dublín, con la que tiene dos hijos: Ciryl y Vivian y desde entonces vive en su famosa casa de Tite Street, en el elegante barrio de Chelsea.
En 1895, en la cima de su carrera, se convirtió en la figura central del más sonado proceso judicial del siglo, que consiguió escandalizar a la clase media de la Inglaterra victoriana, Wilde, que había mantenido una íntima amistad con Lord Alfred Douglas (conocido como Bosie). Al enterarse el padre de éste, el marqués de Queensberry, le dejó una nota a Wilde en el club que frecuentaba: “Para Oscar Wilde, ostentoso somdomita”. El escritor, animado por Bosie, denunció al marqués por calumnias, esgrimiendo la “amoralidad” del arte como defensa. Sin embargo, Óscar Wilde terminó siendo denunciado. Condenado a dos años de trabajos forzados en el juicio celebrado en mayo de 1895, salió de la prisión arruinado material y espiritualmente. Su peripecia en prisión fue descrita en dos obras: De Profundis, escrita a principios de 1897. Está, una extensa carta llena de resentimiento dirigida a Lord Alfred Douglas al final de su estancia en prisión, y The Ballad of Reading Gaol, poema donde el ahorcamiento de un compañero sirve como excusa para describir íntimos sentimientos sobre el mundo carcelario.
En 1898, murií su esposa.
Desengañado de la sociedad inglesa, en mayo de 1897, abandonó definitivamente la cárcel. Pasó el resto de su vida en París, y se trasladó ese mismo día a un pueblecito costero al norte de este país, viviendo bajo el nombre falso de Sebastian Melmoth.
Allí, y de la mano de un sacerdote irlandés de la Iglesia de San José, se convirtió al catolicismo, fe en la que murió.
Murió en París, el 30 de noviembre de 1900.
El Hotel d’Alsace, en el que murió en el 13, en la rue de Beaux Arts en París, ha sido reemplazado por L’Hotel, en el que es posible alojarse en la habitación de Wilde, la número 16.
En 1908, se publicó la primera edición de sus obras completas.

También de Oscar Wilde en este blog:

“Oscar Wilde: La tumba de Keats”: AQUÍ

“Oscar Wilde: El ruiseñor y la rosa”: AQUÍ

“Oscar Wilde: Balada de la cárcel de Reading”: AQUÍ

“Oscar Wilde: Sus mejores frases”: AQUÍ

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  • Reply Recordando a André Gide: Sus frases | Trianarts noviembre 22, 2013 at 12:50 am

    […] poesías en 1891 Entre 1893 y 1894 viajó por el norte de Africa, entablando en Argelia amistad con Oscar Wilde, tras lo que reconoce su inclinación sexual y es desde entonces un acérrimo defensor de los […]

  • Reply Recordando a Oscar Wilde: Balada de la cárcel de Reading - Trianarts octubre 16, 2015 at 12:18 am

    […] “Oscar Wilde: Casa de la ramera”: AQUÍ […]

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