Pintura

Filippo de Pisis: El Novecento italiano

abril 2, 2018


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Filippo de Pisis

Luigi Filippo Tibertelli, que era su nombre real, nació en Ferrara, Italia, el 11 de mayo de 1896.
Pintor y poeta, perteneció a una familia noble, los Tibertelli de Pisis, viviendo su infancia y juventud en bellos y viejos palacios de Ferrara.

Estudió Humanidades en Bolonia.
Vinculado a la pintura metafísica tuvo una formación inicial autodidacta.

Como poeta, publicó por primera vez en 1916, con: “Canti della Croara”.
Tras la publicación de la citada colección poética, entró en contacto con los pintores del movimiento de la Pintura Metáfisica: Giorgio De Chirico, Carlo Carrà y Alberto Savinio, que residían en Ferrara durante la Primera Guerra Mundial.

Filippo se convirtió en el guía de estos por su ciudad de estos artistas, que ya eran muy estimados y reconocidos en la vanguardia de París, uniéndose al movimiento de Pintura Metafísica durante un breve periodo de tiempo.

Antes de que él mismo comenzara a pintar, organizó salones en sus apartamentos de Ferrara, en los que por primera vez, Chirico expuso sus obras metafísicas.

En 1919 marchó a Roma, donde comenzaría a pintar.
Los editores italianos criticaron la extrema sentimentalidad de la poesía de Pissis, cualidad que trasladó a sus lienzos.

Llevó un estilo de vida absolutamente extravagante: tenía un loro como mascota llamado Coco que siempre estaba junto a él cuando pintaba, y era uno de los pocos venecianos residente que usaba góndola; tenía tres gondoleros muy guapos, que siempre lucían librea negra y oro, y que estaban a su servicio las 24 horas del día.

En 1925 viajó a París, donde continuó escribiendo; en ese tiempo dio y asistió a fiestas mundanas de ambiente libertino y escandaloso.

Homosexual en ese momento ignorado por todos, se enamoró de un muchacho llamado Berto, con el que tuvo una relación tormentas.
En 1939 tuvo que dejar Francia al desencadenarse la Segunda Guerra Mundial, instalándose en Milán, donde continuó con su estrafalaria vida.

En 1945 con motivo del final de la guerra, dio en su casa una gran fiesta a la que asistieron jóvenes muy bellos, desnudos, sólo con ristras de venéreas (de Venus) en la cintura que fue un gran escándalo y a la que tuvo que acudir la policía.

En 1947 tuvo fuertes depresiones, y crisis maníaco-depresivas que poco a poco le fueron hundiendo a nivel personal y psíquico, pasando un largo periodo de tiempo alojado en una casa de reposo especializada en enfermedades nerviosas, en Brugherio: Villa Fiorita, después de pasar por varias clínicas.

A pesar de todo esto, continuó pintando.
La temática recurrente de sus obra son las naturalezas muertas y los paisajes, sobre todo urbanos.
Sus bodegones, habitualmente con motivos florales y marinas, fueron inspirados por la pintura metafísica.

Igualmente realizó un serie de esbozos homoeróticos de desnudos masculinos, de estilo neorealista, al igual que algunos retratos, obras estas menos conocidas.

Había expuesto por primera vez en Roma, en 1920 en la Galería Bragaglia, pero fue la Mostra de Venezia de 1948 la que lo consagró, aunque su arte nunca fue reconocido en vida por sus tendencias sexuales y su comportamiento excéntrico y escandaloso, a pesar de ser un artista delicado, refinado y exquisito.

Su pintura se expuso dos veces en la Bienal de Venecia, una vez en vida del artista y otra de forma póstuma.
La mayor parte de su obra se encuentra albergada en el Museo Filippo de Pisis en Ferrara.

Murió en Milán, el 2 de abril de 1956.
Una de las tres institutos integrales en Brugherio lleva el nombre de Filippo de Pisis.

*Entrada actualizada y ampliada el 2 de abril de 2018.

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