Pintura

Francisco Lameyer: Romanticismo orientalista

septiembre 13, 2017

Francisco Lameyer

Francisco Lameyer y Berenguer nació en el Puerto de Santa María, Cádiz, el 13 de septiembre de 1825.
Fue uno de los más notables exponentes del romanticismo español, estando considerado como el artista más representativo de la veta brava colorista y fue un ferviente admirador de Francisco de Goya.
Cuando era aún un niño se trasladó a Madrid junto a su familia.

Inició su carrera artística trabajando como ilustrador para las ediciones del grabador Vicente Castelló y con colaboraciones en El Semanario Pintoresco y El Siglo Pintoresco.
Mantuvo esta actividad aún después de logar el ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1841.
En 1843 fue oficial del Cuerpo Administrativo de la Armada, y en funciones de este cargo visitó Italia en 1849 varios mediterráneos. A causa de esta actividad estuvo lejos de los pinceles hasta 1948.

En 1852 viajó a París donde conoció a Federico Madrazo, posteriormente es trasladado a Filipinas donde contrajo una enfermedad que le obligó a abandonar la actividad militar en 1860, lo que le permitió dedicarse exclusivamente a su carrera artística.
Fue así mismo gran amigo, además de los Madrazo, de Leonardo Alenza, y Mariano Fortuny.
En 1863 viajó para pintar con Fortuny a Marruecos; más tarde viajó por todo el norte de África donde fueron inspiradas sus obras más conocidas: “Mendigo de Tánger”, “Mujeres judías de Tánger”, “Asalto de moros a un barrio judío”, “Escena en el desierto” y “Caravana en el desierto”.

De éstas, “Asalto de moros”, actualmente en la colección de Museo del Prado, podemos ver una notable similitud con las características de la obra de Eugene Delacroix, como se puede comprobar sobre todo en dos obras del pintor francés: “Muerte de Sardanápalo” y “Boda judía en Marruecos “, ambos en el Museo del Louvre de París.

Además realizó escenas de temas costumbristas, a menudo andaluzas e históricas.
Tras este viaje paso un tiempo residiendo entre Burdeos y en París, para finalmente se instalarse en Madrid.
Fue un empedernido viajero, visitando además de varios países europeos, Egipto, Palestina, China, Japón y Filipinas.
Durante un viaje a Burdeos y París contrajo una tuberculosis, a causa de la cual murió en Madrid, el 3 de junio de 1877.
La mayor parte de su producción está en colecciones privadas, en Madrid podemos ver, además de las citadas del Prado, en el Museo Lázaro Galdiano y en el Museo del Romanticismo.



*Entrada actualizada y ampliada el 13 de septiembre de 2017.

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