
[…} El bosque acoge a los excluidos. El hermoso cielo
brilla sobre los desesperados. Las barracas veraniegas
acogen gente sin techo. La gente se baña en el agua tibia.
No comen…
BB
«A los que vendrán después»
1
Realmente vivo en tiempos sombríos.
La inocencia es locura. Una frente sin arrugas
denota insensibilidad. El que ríe
es porque todavía no ha oído
la terrible noticia.
¡Qué tiempos son estos, en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque implica silenciar tanta injusticia!
Ese, que cruza tranquilamente la calle,
¿será encontrado cuando los amigos
necesiten su ayuda?
Es verdad que todavía me gano el sustento,
pero creedme: es por casualidad.
Nada de lo que hago justifica
que yo pueda comer hasta hartarme.
Las cosas todavía me van bien
(si la suerte me abandonase, estaría perdido).
Me dicen: “Come, bebe, alégrate por lo que tienes!
Pero… ¿cómo puedo comer y beber
si estoy arrebatando al hambriento su comida,
y mi vaso de agua le falta al sediento?
Y sin embargo continúo comiendo y bebiendo.
Me gustaría también ser sabio.
Los libros antiguos nos hablan de la sabiduría:
consiste en apartarse de los problemas del mundo
y, sin temores,
dejar que transcurra tranquilamente
el tiempo de nuestra breve vida en la tierra,
pagar el mal con el bien,
no satisfacer nuestros deseos, sino desecharlos.
He aquí lo que llaman sabiduría.
Pero yo no consigo hacer tales cosas.
Verdaderamente vivo en tiempos sombríos.
2
Llegué a las ciudades en tiempos conflictivos
cuando reinaba el hambre,
me mezclé entre los hombres en época turbulenta
y me rebelé con ellos.
Así fue transcurriendo el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
Comí mi pan en medio de batallas,
dormía entre asesinos,
traté despreocupadamente los asuntos amorosos,
y fui impaciente con la naturaleza.
Así fue transcurriendo el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
En mi época todos los caminos conducían al fango,
mis palabras me traicionaban ante el verdugo,
yo era poca cosa. Pero pienso que los gobernantes
se sentían más seguros sin mí.
Así fue transcurriendo el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
Nuestras fuerzas eran escasas, la meta
se hallaba distante
y aunque podía distinguirse claramente, me parecía
que yo tal vez no la alcanzaría.
Así fue transcurriendo el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
3
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en que nosotros nos hemos hundido,
acordaos también,
cuando habléis de nuestras flaquezas,
de los tiempos sombríos
de los que os habéis librado.
Cambiábamos más frecuentemente de país
que de zapatos,
a través de las guerras de clases, desesperados,
porque reinaba la injusticia y nadie se indignaba.
Bien sabemos que el odio contra la ruindad
deforma el rostro
y la rabia contra la injusticia
enronquece la voz. ¡Ah!, nosotros,
que queríamos preparar el terreno para la bondad
no pudimos ser bondadosos.
Pero vosotros, cuando llegue el momento
en que el hombre sea bueno para el hombre,
acordaos de nosotros con comprensión.
Bertolt Brecht, 1930
De: Poemas – 1913 – 1956
Traducción de A. Marcos
Poema original en alemán:
«An die Nachgeborenen»
1
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!
Das arglose Wort ist töricht. Eine glatte Stirn
Deutet auf Unempfindlichkeit hin. Der Lachende
Hat die furchtbare Nachricht
Nur noch nicht empfangen.
Was sind das für Zeiten, wo
Ein Gespräch über Bäume fast ein Verbrechen ist
Weil es ein Schweigen über so viele Untaten einschließt!
Der dort ruhig über die Straße geht
Ist wohl nicht mehr erreichbar für seine Freunde
Die in Not sind?
Es ist wahr: ich verdiene noch meinen Unterhalt
Aber glaubt mir: das ist nur ein Zufall. Nichts
Von dem, was ich tue, berechtigt mich dazu, mich satt zu essen.
Zufällig bin ich verschont. (Wenn mein Glück aussetzt
Bin ich verloren.)
Man sagt mir: iß und trink du! Sei froh, daß du hast!
Aber wie kann ich essen und trinken, wenn
Ich es dem Hungernden entreiße, was ich esse, und
Mein Glas Wasser einem Verdurstenden fehlt?
Und doch esse und trinke ich.
Ich wäre gerne auch weise
In den alten Büchern steht, was weise ist:
Sich aus dem Streit der Welt halten und die kurze Zeit
Ohne Furcht verbringen
Auch ohne Gewalt auskommen
Böses mit Gutem vergelten
Seine Wünsche nicht erfüllen, sondern vergessen
Gilt für weise.
Alles das kann ich nicht:
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!
2
In die Städte kam ich zu der Zeit der Unordnung
Als da Hunger herrschte.
Unter die Menschen kam ich zu der Zeit des Aufruhrs
Und ich empörte mich mit ihnen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.
Mein Essen aß ich zwischen den Schlachten
Schlafen legt ich mich unter die Mörder
Der Liebe pflegte ich achtlos
Und die Natur sah ich ohne Geduld.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.
Die Straßen führten in den Sumpf zu meiner Zeit
Die Sprache verriet mich dem Schlächter
Ich vermochte nur wenig. Aber die Herrschenden
Saßen ohne mich sicherer, das hoffte ich.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.
Die Kräfte waren gering. Das Ziel
Lag in großer Ferne
Es war deutlich sichtbar, wenn auch für mich
Kaum zu erreichen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.
3
Ihr, die ihr auftauchen werdet aus der Flut
In der wir untergegangen sind
Gedenkt
Wenn ihr von unseren Schwächen sprecht
Auch der finsteren Zeit
Der ihr entronnen seid.
Gingen wir doch, öfter als die Schuhe die Länder wechselnd
Durch die Kriege der Klassen, verzweifelt
Wenn da nur Unrecht war und keine Empörung.
Dabei wissen wir ja:
Auch der Haß gegen die Niedrigkeit
Verzerrt die Züge.
Auch der Zorn über das Unrecht
Macht die Stimme heiser. Ach, wir
Die wir den Boden bereiten wollten für Freundlichkeit
Konnten selber nicht freundlich sein.
Ihr aber, wenn es soweit sein wird
Daß der Mensch dem Menschen ein Helfer ist
Gedenkt unsrer
Mit Nachsicht.
Bertolt Brecht, 1930
Eugen Berthold Friedrich Brechter nació en Augsburgo, Alemania, el 10 de febrero de 1898.
Fue dramaturgo y poeta, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del teatro épico, también denominado teatro dialéctico.
Fue educado en la Biblia y los clásicos alemanes, sin embargo era un rebelde que jugaba al ajedrez y tocaba el laúd. Se sentía atraído por lo distinto, lo extravagante, empeñado en vivir al margen de las normas de su tiempo, de su recato y su sentido de disciplina.
Rebelde desde su juventud, estudió de medicina, y en el transcurso la primera Guerra Mundial sirvió de camillero. Esta experiencia inspiró algunos poemas que motivaron más tarde su inclusión en la lista negra de Hitler.
Fue un firme opositor de la mentalidad burguesa de su familia, decidiendo dedicarse a la literatura como una forma de vida, de entender y explicar la realidad social.
Estudió a fondo, científica y sistemáticamente, el marxismo, que le parecía la única explicación coherente para la sociedad tan inhumana en que vivía. Decidió de una vez para siempre que los temas de sus obras, serían la guerra, la pobreza, el hambre y la explotación. Nunca fue miembro del partido comunista, pero desde finales de la década de 1920, se consideró a sí mismo marxista. Cuando hablaba de los clásicos se refería a Engels, Marx y Lenin.
Sus primeras influencias literarias fueron del expresionismo, pero toda la obra de Brecht está por completo ligadas a razones políticas e históricas, teniendo un brillante desarrollo estético.
En 1933, tras la llegada de Hitler al poder, tuvo que abandonar Alemania, se le privó de la nacionalidad alemana, y después de viajar por distintos países de Europa, se exilió en California.
En 1947, tas el estreno de Galileo, se vio sometido a un proceso por el Comité de Actividades antinorteamericanas que, aunque no tuvo graves consecuencias, decidió abandonar Estados Unidos.
En 1948 volvió a su país, fijando su residencia en el Berlín Oriental, donde creó una compañía de teatro, la Berliner Ensemble, en la que trabajó junto a su mujer
Murió en Berlín, durante un ensayo de Galileo, el 14 de agosto de 1956.
También de Bertolt Brecht en este blog:
«Bertolt Brecht: A los que vendrán después»»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Primavera de 1938»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Para los de arriba»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: General»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción de la prostituta»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Trepar a los árboles»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción de la buena gente»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: El ladrón de cerezas»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Coral del Gran Baal»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción de la viuda enamorada»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: A los que dudan»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: La cuerda cortada»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Refugio nocturno»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Resolución de los comuneros»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: En tiempos de la extrema persecución»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Alabanza al revolucionario»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Preguntas»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Balada del guardabosques y la condesa»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción del comerciante»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Preguntas de un obrero ante un libro»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción de los poetas líricos»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Pero en la fría noche»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Con el alma en un hilo»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: La Canción Del No Y El Sí»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Loa del estudio»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: El poeta más comprometido – Frases»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Sus mejores frases: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Contra la seducción»: AQUÍ
«Bertolt Brecht: Canción de la mujer»: AQUÍ
Bibliografía poética:
Lieder zur Klampfe von Bert Brecht und seinen Freunden (1918)
Psalmen (1920)
Bertolt Brechts Hauspostille (1916–1925)
Die Augsburger Sonette (1925–1927)
Die Songs der Dreigroschenoper (1928)
Aus dem Lesebuch für Städtebewohner (1926–1927)
Die Nachtlager (1931)
Geschichten aus der Revolution (1932)
Sonette (1932–1934)
Englische Sonette (1934)
Lieder Gedichte Chöre (1933)
Chinesische Gedichte (1938–1949)
Studien (1934–1938)
Svendborger Gedichte ([1926]–1937)
Steffinsche Sammlung (1939–1942)
Hollywoodelegien (1942)
Gedichte im Exil ([1944])
Deutsche Satiren (1945)
Kinderlieder (1950)
Buckower Elegien (1953)
Poemas y canciones sueltos:
An die Nachgeborenen
Ballade von den Seeräubern
Choral vom Manne Baal
Der Schneider von Ulm
Die Legende vom toten Soldaten
Die Liebenden, también Terzinen über die Liebe
Die Lösung
Einheitsfrontlied
Erinnerung an die Marie A.
Fragen eines lesenden Arbeiters
Der Anachronistische Zug oder Freiheit und Democracy
Kinderhymne
Legende von der Entstehung des Buches Taoteking auf dem Weg des Laotse in die Emigration
Mein Bruder war ein Flieger
Morgens und abends zu lesen
Resolution der Kommunarden
Schlechte Zeit für Lyrik
Solidaritätslied para la película Kuhle Wampe
*La imagen es un óleo de Ram Kumar.

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