Poesia

Carlos Barral: Las aguas reiteradas

diciembre 12, 2017

“… al brillo rojo de tus labios finos
dulce caricia de mi boca torpe…”

CB

Mi recuerdo al poeta catalán en el aniversario de su muerte.

“Las aguas reiteradas”

Récifs délicieux, ÃŽle toute prochaine.

I

En las aguas profundas,
en las ondas del sueño amurallado,
a menudo apareces, y en el curso
verde y olvidadizo de los ríos.
Conozco tu presencia
en las cortezas húmedas del aire
y sé que en un lugar,
excavada en la lluvia
tu iluminada soledad persiste.

II

Aires tan dulcemente amanecidos,
apenas rotos, aires
y ya un párpado triste os oscurece…
Arrecifes al alba,
manantial en suspenso,
ojos en que se espuman tus cristales,
bañas de pronto y amamantas, lavas.
Los marítimos vientos
y fluviales contornos verificas
¡oh escogida mañana
semejante a la lágrima de un niño!

III

Mira el pequeño cauce incorporado
donde nace el arroyo,
las almas vegetales anhelantes,
y un aliento de orillas
siente que hacia tu carne se evapora.

Como suben las savias y rezuman
esparces tú la boca por tu tronco.
Lengua con sed, sedientas las raíces,
tendéis las hojas ávidas, iguales,
y os entregáis al mismo cumplimiento.

(En los cielos más altos se diluyen
las playas arrancadas
con sus calmas antiguas y rompientes
y convoca sus cántaros el río.)

IV

Oh pájaro en dulcísima pendiente
y corazón en tránsito de brisa,
la libertad te tiembla.

El amoroso músculo del nardo
hacia el paso flexible,
la saeta risueña de tus pechos
se tiende humedecida,
y una cintura limpia se doblega.

En la piedra untuosa
la huella engarza un aran del de frío
y flota tu camino en la tormenta
─blanco delfín entre sus densas redes.

V

Tu corazón de lluvia largamente
aprendido del aire y de la rama
¿hacia qué espacios va,
sobre qué viento?

El cuerpo lleva uncido por el pulso,
hacia el rayo lo invita, lo apresura.

La libertad del cuerpo
y los ríos de piel se desoprimen,
sus sensitivos lechos abandonan
los muslos limitados de caricia
y el brazo y la garganta.

Todo el amor por estas fuentes libra
un dios delicuescente.

Y en el nombre del pájaro,
de la inflamada espuma del almendro,
en el sabor del fruto propagado,
alguna paz de la fatiga abierta
con los latidos mansos configura
un ciervo entre los pechos de alegría.

VI

Llueves,
en ti se cumplen
como aquellas del mar de que proceden,
las aguas reiteradas de tu sueño,
tu número de nubes y de peces.

Por tu blanda corriente
levantada la luz hacia las cumbres
sube.
Desde allí viene el hijo
como un dulce rebaño
que desciende las húmedas laderas
y aproxima la fuente
de tu entraña sombría, desgranada
como una profunda
cascada de cerezas.

VII

Sobre el campo embriagado, tu camino
ligero hacia los pórticos recoge
el alma y el auspicio de la nube,
peristilo esbeltísimo que apura
en abril instantáneo, entre avellanos,
el culto repetido de tu gracia.

Así, llena de lágrimas, alegre,
húmedo el cereal de tu cabello,
florecida en la tarde me pareces
un laurel en la lluvia iluminada.

VIII

A veces sorprendía
flotando tu cabeza por mi cuerpo.
Era en agua cercada,
obscura en que dejaba de seguirte,
pero a toda la orilla,
desde el profundo centro estremecido
se impartía una onda
de corazón despierto, sin sosiego.
Estabas sobre el pecho
nocturno de inundadas soledades,
aquí comparecida, sin deseo,
sólo furtivamente abandonada,
como si una tormenta que olvidamos
hubiese desistido y no quedase
de ti más que esa dulce
provocación de párpados y labios.
Luego eras luz y transparencia tenue
y volvían las sombras a tenderse
sobre este mar de piel acantilada.

Carlos Barral

De: “Poemas previos a napolitano”, 1957
Recogido en “Carlos Barral – Poesía completa”
Ed. Lumen 1998©
ISBN: 978-84-2642-809-7

Carlos Barral y Agesta nació en Barcelona, en 1928.
Poeta, memorialista y editor encuadrado entre los poetas catalanes que escribieron en castellano de la Generación del 50′. Se dio a conocer como poeta en la Antología de la nueva poesía española, de 1969, recopilada por José Batlló, en la que también se incluían poemas de Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo o Pere Gimferrer.
Tras hacerse cargo de la Editorial Seix Barral, creada por sus padres en 1911, dio un nuevo giro a su rumbo, referenciando la literatura de España y América, editando clásicos de la cultura progresista de las décadas cincuenta, sesenta y setenta del siglo XX.
Se le considera uno de los más importantes artífices del boom latinoamericano, su editorial dio a conocer a autores como Mario Vargas Llosa o Julio Cortázar.
Como memorialista, cuenta con treinta años de Diarios, y su correspondencia, entre otros, con Max Aub, María Zambrano, Camilo José Cela, Miguel Delibes, Gonzalo Torrente Ballester, Vicente Aleixandre, José Manuel Caballero Bonald, Alfredo Bryce Echenique, Giulio Einaudi, Alberto Oliart, Jaime Gil de Biedma, Jaime Salinas Bonmatí y los presos políticos de Burgos. La totalidad de sus archivos se encuentran depositados en la Biblioteca de Cataluña.
Fue senador por Tarragona en 1982 y parlamentario europeo por el PSC-PSOE.
Murió en su ciudad natal, el 12 de diciembre de 1989.

También de Carlos Barral en este blog:

“Carlos Barral: Noche”: AQUÍ

“Carlos Barral: Ternura de tigre”: AQUÍ

“Carlos Barral: Vaciado del miedo”: AQUÍ

“Carlos Barral: Cruz hospitalaria”: AQUÍ

“Carlos Barral: Pasillos”: AQUÍ

“Carlos Barral: Te saludo”: AQUÍ

“Carlos Barral: Al tamaño del cisne”: AQUÍ

Bibliografía poética:

Las aguas reiteradas – 1952
Metropolitano – 1957
Diecinueve figuras de mi historia civil – 1961
Usuras – 1965
Figuración y fuga – 1966
Informe personal sobre el alba – 1970
Usuras y figuraciones – 1973
Lecciones de cosas: Veinte poemas para el nieto Malcolm – 1986
Antología poética – 1989
Poesía completa – 1998

*La imagen es del río Gave a su paso por la gruta de las apariciones, en el santuario francés de Lourdes.

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